Hasta Comienzos del siglo XX, Sierra Nevada seguia siendo prácticamente una desconocida para los españoles en general y para los granadinos en particular, que se contentaban con tenerla a la vista, como un paisaje familiar y sin apenas sentir curiosidad por disfrutar la aventura de ascender a aquellas cumbres.

Apenas unos pocos caminantes de los pueblos cercanos de la Alpujarra, algún que otro buscador de plantas medicinales y, muy de tarde en tarde, la expedición organizada por un excursionista intrépido, eran los únicos en cruzar los paisajes serranos, abundantes en sorpresas y emociones de todo tipo, desde glaciares extensísimos, cortaduras profundas, abismos insondables y alturas que solamente los Alpes aventajan en Europa.

Que Sierra Nevada fuese un descubrimiento de los visitantes extranjeros puede parecer exagerado pero nadie puede negar que aquellos viajeros de tiempos todavía incomodísimos hicieron circular por Europa las primeras referencias mapas, itinerarios, descripciones e imágenes de un territorio desconocido, cuyas bellezas naturales no eran ponderadas en su lugar de origen. Por si fuera poco, al pie mismo de escenarios tan hermosos se alzaba una ciudad pintoresca y exotica como ninguna otra de Occidente, Granada.

LOS NEVEROS
Desde muy antiguo, eran las unicas personas que subían a la Sierra de forma regular. Dedicados a recoger nieve de las alturas que protegían de forma rudimentaria para que llegase en su estado solido a la capital y sirviese para refrescar el agua o para granizarla en helados y sorbetes. Llegaron a dar nombre al camino que recorrian habitualmente, a través de senderos angostos y resbaladizos que las vertientes del Genil y del Monachil, la Fuente de los Castaños, El purche, las crestas del Dornajo, Peñones de San Francisco y Laguna de las Yeguas, a la busqueda de las umbrías y recodos donde abundaban los ventisqueros de nieves perpetuas.
LOS EXCURSIONISTAS
A mediados del S.XIX empezó a extenderse una nueva afición: el excursionismo, el afán de andar a traves de los campos y montañas, sin otros propósitos que admirar paidajes, disfrutar de la vidas al aire libre y practicar ejercicio. Los primeros excursionistas fueron escasos y mal interpretados por la sociedad. Parece ser que esta practica tiene su origen en Cataluña, aunque ya en 1814 se habia publicado un libro en Granada que puede considerarse como el primer relato de excursionistas por nuestra Sierra.
No era lo mismo hacer excursiones por el hermoso Pirineo Catalán o por la Sierra del Guadarrama, que subir las impresionantes alturas de nuestra Sierra. Aqui habia que arrostrar peligros mayores para poder disfrutar de los parajes incomparables que nuestra Sierra reservaba solo a los mas audaces e intrépidos.
"DIEZ AMIGOS LIMITED"

A finales del siglo XIX unos pocos granadinos empezaron a plantearse la posibilidad de disfrutar de aquella maravilla, tan cercana como desconocida. Como consecuencia de este ambiente surgió una nueva sociedad excursionista nombrada "Diez Amigos Limited", que cogio este nombre por ser ése el número de sus componentes y por su proposito de no aumentarlos. La primera excursión la realizo el grupo en 1899 y pronto comenzaron a conocer a fondo los innumerables encantos de Sierra Nevada.

En 1912 se constituye la sociedad Sierra Nevada, otro paso mas, y de gran importancia, para el conocimiento y la promoción de nuestra Sierra
EL TRANVIA DE LA SIERRA
El tranvia de Sierra Nevada fué inaugurado el 21 de febrero de 1925. Fué una obra avanzada para su tiempo, que mereció numerosos elogios en las revistas españolas. Aún muchos granadinos recuerdan aquel tranvía que circulaba entre paisajes fantasticos por Cenes, Pinos Genil, el Tajo de las Palomas, La Cueva del Diablo, Guéjar Sierra...

El servicio se efectuaba inicialmente cada dos horas, con dos coches en la línea, desde las seis de la mañana a las diez de la noche. El trayecto más largo, el de Granada a la Sierra, costaba 2,50 pesetas.

El tranvia fue desmontado en 1974, precisamente en pleno auge turistico. Son evidentes los innumerables beneficios que este tranvía hubiera traido para potenciar el turismo rural o de montaña que ultimamente está tan de moda.

Su estampa y su delicioso recorrido aún permanecen en la nostalgia de quienes lo disfrutaron

Fuente: "Granada, un siglo que se va" IDEAL